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La Historia de
la devoción del pueblo de Umbrete se remonta a tiempos anteriores a
la constancia de la existencia de la Hermandad. Se considera probado
que los umbreteños ya peregrinaban al Rocío con anterioridad al
principio del siglo XIX . No en vano la fe rociera se hallaba
arraigada en siglos anteriores, según lo demuestran datos como la
antigüedad de la imagen de la Virgen, las fechas de fundación de la
Hermandad Matriz, y hermandades como Villamanrique, Pilas, La Palma
o Moguer.
Durante la Reconquista comienza a tomar cierta importancia como
núcleo de población al ser donada por el rey Alfonso X el Sabio al
Cabildo eclesiástico y al arzobispado de Sevilla. Desde estas
fechas, la vida y la historia de Umbrete se verían ligadas a las de
la Iglesia de Sevilla.

Umbrete conoció la devoción rociera a través de dos frailes del
convento de franciscanos de Nuestra Señora de Loreto, cercano a la
villa, quienes por sus contactos directos con monjes de
Villamanrique (del convento de Santa María de Gracia, también de
franciscanos, donde se veneraba desde muy antiguo una imagen de la
Virgen del Rocío, fechada en el siglo XV), extendieron por el centro
del Aljarafe el amor y la devoción a la Santísima Virgen. Del
convento de Loreto salieron muchos apóstoles a evangelizar las
Américas y hasta allí llevaron también la devoción a la Virgen
María, como San Francisco Solano y otros misioneros.
Así, Umbrete echó sus raíces en el amor a la Santísima Virgen del
Rocío en los pasados siglos y poco a poco fue adquiriendo
importancia esta advocación mariana entre la población de la villa.
Ya en el siglo XVIII peregrinaban los vecinos de Umbrete, en grupos
muy numerosos, a la ermita del Rocío y en los primeros años del XIX
se constituye en hermandad lo que hasta ahora había sido una nutrida
asociación de devotos.

Se da como fecha exacta de su fundación de la Real, Ilustre, Antigua
y Fervorosa Hermandad de Nuestra Señora del Rocío de Umbrete el año
1814, siendo la 7ª en el orden de las hermandades filiales ,
coetánea con la de Triana , aunque desgraciadamente sus primitivos
libros de Actas y Acuerdos no se conservan. De las primeras Reglas
de la Hermandad tampoco se tiene noticias, pero, consultados los
archivos de otras corporaciones rocieras, debió tenerlas casi
inmediatamente a su fundación. La Hermandad estaba regida entonces
por una Junta de Consiliarios presididas por un Hermano Mayor, un
Depositario y un Secretario. Su antigüedad la convierte en la
Hermandad más antigua del Aljarafe. Estas Hermandades (Triana y
Umbrete) supusieron el gran tirón de Sevilla y el Aljarafe hacia el
Rocío de una manera consolidada y bajo la institución de Hermandad
filial, suponiendo origen e impulso de la devoción rociera por esta
zona que tanto se ha difundido desde entonces y hasta la actualidad,
y que tanto ha aportado a la Romería y al movimiento rociero.

La Hermandad del Rocío de Umbrete a lo largo del primer tercio del
siglo XIX cobró un floreciente auge que contagió de rocierismo a los
pueblos vecinos, de los que muchos devotos hacían anualmente el
camino y la peregrinación con esta antigua hermandad.
Los rocieros de Umbrete, al carecer por entonces de casa-hermandad ,
fueron los primeros que durante sus estancias en la Aldea marismeña
acamparon al aire libre en el lugar conocido como "El Acebuche", que
da nombre a esa plaza, donde aún hoy tiene instalada su casa,
adquirida en 1963, donde se deposita el Cajón cuando llega del
camino, quedando la parte trasera para los vehículos y peregrinos
que acompañan a la Hermandad, disponiendo a la entrada dos
dependencias separadas, una para el presidente de la Hermandad, y
otra para el Mayordomo que cada año se responsabiliza de llevar la
Hermandad hasta el Rocío y luego de vuelta al pueblo . La tradición
umbreteña de ubicarse en este pintoresco paraje del Real del Rocío
fue más tarde seguida por los otros pueblos aljarafeños, como Coria
del Río, Benacazón, Olivares, La Puebla del Río, Espartinas,
Sanlúcar la Mayor...
La Salve de Umbrete, compuesta por Manuel Garrido con el objetivo de
que los hermanos la cantaran tanto en los cultos de la Hermandad,
como en los momentos mas intensos del camino y en los actos
principales que tienen lugar en la Aldea durante la Romería. Dice
así:
Dios te salve,
Dios te salve Paloma Celeste,
Madre de Misericordia,
Rocío de Luz y Esperanza de Umbrete.
Dios te salve,
y el clamor de las voces te llegue,
de tus hijos que Eva olvido,
y abandonó a su suerte.
Y gimiendo, y llorando,
en un valle de sombras se pierden,
óyenos, abogada y guardesa,
y de tu pueblo acuérdate.
Vuélvenos tu mirada,
y que el Rocío de Tu amor nos riegue,
y que el Rocío de tu amor nos riegue.
Muéstranos a Jesús,
el pastorcillo que acunó tu vientre,
oh Clementísima y Piadosa,
Virgen y Pura por siempre.
Óyenos Santa Madre de Dios,
y derrama Tu Gracia en Umbrete,
y bendice a sus campos,
y bendice a sus gentes.
Y al hacer el camino final,
Tú que sabes que tanto te quieren,
en tu antiguo Cajón de madera,
a tus marismas llévales.
Y al hacer el camino final,
si alcanzar las promesas de Cristo merecen,
en tu viejo Cajón de madera,
a tus marismas llévales.
Amén. Amén.
En la actualidad, la Hermandad se encuentra en pleno auge, y sus
actividades han crecido en numero y envergadura. En pleno centro del
pueblo se ha levantado la Capilla-Casa Hermandad, donde se ubica el
Cajón de la Hermandad durante todo el año, presidido por una pequeña
imagen de la Virgen donada este año 2000 por unos hermanos.
Igualmente se van a acometer obras de reparación y mejora en la casa
hermandad que la Corporación tiene en la aldea.
Es tal la importancia de esta fiesta para Umbrete que uno de los dos
días del calendario que son fiesta local en nuestra localidad, junto
con el día del patrón, es el lunes de Pentecostés, conocido
popularmente como lunes de Rocío.
La peregrinación de la Hermandad del Rocío de Umbrete hacia la aldea
para celebrar Pentecostés tiene fama de ser uno de los caminos mas
hermosos e intensos de cuantos tienen lugar desde esta zona de
Andalucía . Cada vez somos mas los peregrinos que acompañan al Cajón
de Madera que porta nuestro antiguo Simpecado hacia la marisma.
Sin olvidar las semanas que dura la preparación de todo lo
necesario, el miércoles anterior al lunes de Pentecostés
tiene lugar la salida de la Hermandad de su sede parroquial, la
Iglesia de Nuestra Señora de Consolación de Umbrete. La misa de
romeros se celebra solemnemente a las 8:00 de la mañana, en una
iglesia abarrotada. Esa noche, pocos peregrinos habrán podido
conciliar el sueño. Tras la misa, el Simpecado sube al Cajón y
comienza su caminar por las calles del pueblo, acompañado
tradicionalmente por una banda de música. En la Plaza de la Virgen
del Rocío hay ofrenda floral y se reza la Salve, reanudando la
marcha por carretera hasta el cercano y hermano pueblo de Benacazón.
Allí se recibe en loor de multitudes a nuestra Hermandad, pese a que
la Hermandad de Benacazón ya se halla en los caminos porque sale a
la misma hora. Tras la ofrenda floral tanto en la Hermandad de la
Vera Cruz como en la parroquia de Ntra. Sra. de las Nieves, y la
lluvia de pétalos, se sale del pueblo por el camino de Gelo, la
senda que lleva hacia Marlo, toda la mañana hasta una breve parada
en el marco bellísimo de Pozo Alarcón, sobre las 13:30 horas.
Pero pronto hay que continuar, por lo que se deja atrás los pinares
de Marlo, donde la estampa del Cajón blanco, celeste y dorado de
Umbrete es inenarrable. También queda atrás el Centro de Estudios y
luego Umbrete toma el camino que lleva hasta el Cortijo del Quema,
por donde transcurre el río Guadiamar, que tantos bautizos de
rocieros ha visto y que tanto sufre por la mano del hombre. La
hermandad de Umbrete vadea el Quema entre las 16:30 y las 17:00.
Imposible de contar para los buenos rocieros. Tan sólo se puede ver
y sentir escalofríos ante el Cajón parado en el agua, con los
caballistas rodeándolo mientras se reza y se canta la salve. Imagen
para siempre.
Tras subir la rampa se toma la senda angosta que, entre polvo y
ramajes, conducirá en dos o tres horas hasta el emocionado pueblo de
Villamanrique, que a esas horas es un hervidero de sentimientos pues
muchas hermandades están presentando sus respetos a la Hermandad de
Villamanrique en su parroquia. Umbrete aguarda a la entrada del
pueblo un par de horas hasta que, triunfalmente, su carreta se
detiene en las escalinatas de la parroquia ante el Simpecado
manriqueño. Allí se reza, se canta, se dan vivas y se llora. La
salve y las sevillanas despiden el momento, y la hermandad, cansada,
se dirige a la parada de todos los años, a la salida del pueblo. Es
la hora del descanso y de reponer fuerzas para la siguiente jornada.

Al amanecer del día siguiente, parte la Hermandad a las 8:00 desde
Villamanrique para buscar la travesía de la impresionante Raya Real,
prodigio de camino, donde es común ver atascados en las arenas a
vehículos de tracción animal y mecánica, que desembocara a medio día
en el Palacio del Rey, lugar de acampada para el segundo día de la
hermandad umbreteña. Es Palacio un lugar lleno de encanto y
tradición rociera, y allí transcurre la tarde y la noche (muy
emotivo el rezo del Santo Rosario a las 23:00) en hermandad hasta el
amanecer del día siguiente, en que de nuevo se parte a las 8:00, y
quedando atrás Matasgordas, se divisa el río Ajolí, en cuyo puente
se detiene el Simpecado. Se reza la salve, se canta, y se divisa la
aldea. Sobre las 13:00 se atraviesa el Puente del Rey y se entra en
el Rocío, para, una hora mas tarde, tras detenerse en la calle
Sacrificio, donde todos los años cantan a la Virgen unos buenos
rocieros de Bollullos del Condado, el Cajón entra en su casa de
Hermandad. Se reza la Salve. Umbrete esta en el Rocío.
E n el tiempo que dura la estancia de Umbrete en la aldea del Rocío,
la Hermandad acude corporativamente a todos los actos a los que
obliga su condición de filial. El sábado acude con el "Cajón" a la
presentación de las Hermandades ante al Virgen y la Hermandad Matriz
en la puerta principal de la Ermita. Reseñable aquí resulta, además
de lo emotivo de la presentación en sí, sobre las 13:30 y 14:00
horas, el momento de la espera mientras pasa la Hermandad que nos
antecede, Triana, cuyo instante mas especial se alcanza cuando se
enfrentan los simpecados y se dan los emocionados "vivas".
El sábado por la tarde tiene la Hermandad misa en la Ermita, siendo
de las pocas que aun la celebran.
El domingo por la mañana acude la Hermandad con su Simpecado a la
misa de Romeros, que se celebra a las 11:00 en el Real del Rocío.
Impresiona ver a todos los Simpecados desfilando de vuelta a sus
casas de hermandad cuando la eucaristía concluye.
El domingo por la noche, ya lunes de madrugada, a la 1:00 acude de
nuevo la Hermandad con su simpecado a la Plaza de Doñana para el
Santo Rosario, uno de los cultos mas impresionantes, y a veces
ignorado, de la Romería. Rosario de luces que forman los simpecados
cuando van llegando, iluminados por bengalas de sus Hermanos, a la
plataforma dispuesta para los mismos por la Hermandad Matriz. La
emoción va acompañada de saber lo poco que falta para que la Virgen
del Rocío salga.
Ya en la mañana del Lunes, sobre las entre las 6:30 y las 7:00, la
Santísima Virgen del Rocío, a hombros de los almonteños, visita la
Hermandad en su casa. Es el momento mas intenso e inolvidable: El
sacerdote a hombros reza la salve, llueven pétalos, tañe la campana,
y se derraman lagrimas.
Tras el desayuno, la Hermandad recoge y parte de nuevo para los
caminos sobre las 10:00 horas del Lunes de Pentecostés (en 2003 se
pasa a salir a las 15:00, para evitar partir mientras la Virgen aun
esta en la calle). De nuevo Puente del Rey, Ajolí, Matasgordas, y se
busca la parada para el almuerzo una vez mas en el Palacio del Rey,
sólo que ahora los sentimientos, como todo el camino de vuelta, son
diferentes. Por la tarde se reanuda la marcha atravesando la Raya
Chica, para llegar al anochecer a la finca del querido tamborilero
manriqueño de Umbrete, Juan de Villamanrique, el popular y maestro "
Tenazas ", cuya flauta y tamboril anuncian que llega Umbrete. En su
finca se hace la parada para pasar la noche. Al día siguiente, la
Hermandad parte sobre las 8:00 del de la mañana en busca de Lópaz.
Primero se atraviesa de nuevo el Quema, en otro momento especial,
sobre las 13:00, para llegar a la finca de Lópaz sobre las 19:00.
Allí acampa la Hermandad, ya cerca del pueblo, para vivir
intensamente los últimos momentos del camino. El miércoles por la
mañana tiene lugar la solemne misa en la bella Hacienda de Lópaz a
las 12:00 Luego se almuerza en la parada. Esa tarde quedara
proclamado el que será Mayordomo de la Hermandad para la Romería del
año próximo, en lo que se conoce tradicionalmente como el acto de
"cortar el bizcocho". Luego se prepara para la partida, sobre las
18:00, para entrar sobre las 21:30 en el pueblo, y recorrerlo
rezando el Rosario y portando pequeñas velas los hermanos. Llegado
el Simpecado a la Iglesia, se reza la Salve, y con lágrimas en los
ojos se dan las gracias a Dios por un camino sin contratiempos, y se
le pide saluda para volver la próxima primavera.
¡VEN Y
PARTICIPA EN LA FIESTA!
PROMUEVE LA
TRADICIÓN ANDALUZA
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